El club del banquero privado.
Un club de profesionales que eligieron hacerlo bien
antes que hacerlo rápido.
Gente que pone al cliente por delante del producto. Siempre. Aquí no hay vendedores. Hay banqueros privados de verdad.
En España hay miles de asesores financieros. Banqueros privados de verdad, muy pocos. Este club existe para cambiar eso.
El acceso no es automático. Envía tu candidatura con tu CV y una carta de motivación. Revisamos cada perfil individualmente.
El acceso no es automático. Envía tu candidatura con tu CV y una carta de motivación. Revisamos cada perfil individualmente.
«El que no arriesga no gana, y el que no se prepara no puede arriesgar.»
— Amancio Ortega
Es una inversión en tu carrera, en tu futuro y, al fin y al cabo, en progresar. Aquí no se busca cantidad — se busca calidad. Por eso el acceso no es libre y los perfiles se revisan uno a uno.
El 20% de los beneficios del Club se dona a una fundación elegida por sus propios miembros.
Fundador de The Private Banking Club
Banquero privado con más de once años de experiencia en la gestión de grandes patrimonios.
Ha desarrollado su carrera en ATL Capital, Credit Suisse, Banca March —donde fue Director de Grandes Patrimonios— y A&G Banca Privada, donde actualmente es socio.
Crea The Private Banking Club para formar banqueros privados con criterio y vocación de largo plazo, y para reunir a profesionales que entiendan que este oficio va mucho más de clientes y confianza que de productos.
Un oficio que se construye entre iguales.
The Private Banking Club es el espacio donde los banqueros privados del presente y del futuro se encuentran, se reconocen y crecen juntos.
Colaboramos con gestoras para dar a conocer sus vehículos de inversión, con entidades de banca privada que buscan talento formado, profesionales con criterio y banqueros listos para dar el siguiente paso.
El Club organiza encuentros privados, charlas con profesionales del sector y sesiones de networking. Sin grandes auditorios. Sin ponentes genéricos. Solo conversaciones que valen la pena.
Todos los miembros compartimos los mismos valores, plasmados en un código ético.